martes, 16 de diciembre de 2008

Plantando bandera



Se supone que deberia alinearme a lo establecido,
Se supone que debería pagar por mis errores at infinitum


Se supone que deberia ser feliz….o tratar de serlo
Se supone que debería cumplir a cabalidad mi destino de hembra amansada, que no mansa.

Se supone que no deberia sufrir, gritar o alborotar
Se supone que ya la época de las cosas nuevas e ilusiones se hubiera ido; y que
deberia reprimir mis hambres de emociones y
atragantarme de analgésicos para palear el dolor de no conocer lo desconocido …

Se supone que no debería huir de esta parodia de vida que a veces me abruma por lo incómoda e insípida.
Se supone que no debería estar cansada y que debería quedarme callada;
y ser la cómplice, rémora de lo correcto,
prostituta de las formas, las costumbres y los vacíos…

Se supone, pero no pude.

Lo siento, Padre celestial, pero
el ayer ya se acabó.
Y esa niña insulsa que fui, murió.

Su epitafio no leído
fue cubierto por las hojas del árbol que sus manos sembraron
cuando estupidamente soñaba con plantar árboles, escribir
libros y parir los hijos que un día se irían y la olvidarían.

En su lugar se levantó, de entre los muertos,
una mujer diferente que guardó en su morral
sus versos solitarios;
Que llenó su cantimplora con las lágrimas vertidas,
para beberlas cuando hiciera falta
Y que decidió plantar su bandera y montar su campamento
nómada en cualquier lugar de este espacio ajeno y contrario
a espíritus políticamente correctos y domésticos…




1 comentario:

rodolfo dijo...

http://www.trovadores.net/nc.php?NM=1422